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¡Qué no decidan los mismos!

¿Por qué no es lo mismo la Convención Constitucional que una Asamblea Constituyente libre y soberana?

Este 26 de octubre se llevará a cabo el plebiscito sobre la Nueva Constitución. Plebiscito emanado por el «acuerdo de paz y nueva constitución» del 15 de Noviembre del 2019 cocinado entre cuatro paredes por el Congreso y Piñera. ¿Podremos realmente decidir nuestro futuro en este plebiscito? ¿O se trata más bien de una “trampa” para no cambiar sustancialmente las cosas? ¿Por qué debemos pelear quienes fuimos parte de la rebelión en las calles contra estos “30 años”?

El plebiscito se realizará el 26 de octubre de este año. Allí se podrá elegir entre: Apruebo nueva constitución, o Rechazo. En caso de ganar el Apruebo, en una segunda papeleta se deberá definir si la nueva constitución es redactada por una «Convención Constitucional», es decir, elegida en un 100% por nuevos representantes; o «Convención Mixta”, compuesta en una mitad por nuevos representantes electos, y la otra mitad  por parlamentarios en ejercicio elegidos por ellos mismos.

Mientras la mayoría de la derecha está por el Rechazo, la gran mayoría de la población está por el Apruebo para sacarse de encima esta constitución de la dictadura. Sin embargo, los viejos partidos de la Concertación junto a otros sectores que firmaron la “cocina” del acuerdo, como el Frente Amplio, o el Partido Comunista que no firmó el acuerdo pero llama a la “unidad de la oposición”, llaman a apoyar el Apruebo y Convención Constitucional mintiendo y falsificando los alcances de este plebiscito.

Ahora veamos, punto por punto, por qué la Convención se trata de una trampa:

1) Porque Piñera sigue como Presidente, y tendrá en sus manos el aparato estatal para hacer campaña. Eventualmente la nueva constitución tendrá la firma de un criminal responsable de decenas de asesinados, miles de heridos, cientos de mutilados a su espalda en total impunidad, y miles de presos políticos. El “acuerdo” le garantiza esa impunidad y que siga en el poder.

2) La juventud, aquella que pateó el tablero e hizo despertar a Chile: ¡no tienen derecho a participación siquiera! Una medida completamente anti-democrática: no podrán votar ni ser electos. Y ellas y ellos son el futuro del país, que en las calles removieron Chile.

3) Quien tenga 1/3 de los representantes, podrá vetar toda iniciativa fundamental. O sea, las mayorías no deciden, y para hacerlo deberán conseguir 2/3 de los votos. Ya sabemos que la derecha y la ex Concertación bloquearán toda medida que atente contra los intereses de los grandes empresarios, a quienes protegen.

4) Las convenciones no pueden modificar los tratados internacionales sobre “inversiones extranjeras». Es decir, no se podrán tocar a los grandes monopolios extranjeros, aliados a los grandes empresarios, que saquean el país y explotan al pueblo trabajador. No se podrán tocar sus inversiones en pensiones, salud, educación, recursos naturales y estratégicos.

5) No se trata de una convención libre ni soberana. Su función es solo redactar la nueva constitución, y la vigilarán los poderes constituidos actuales, como la casta del poder judicial que podrá reclamar sus decisiones, ya sea el propio Presidente o el odiado parlamento. Todas esas viejas instituciones seguirán gobernando. No será el pueblo quien decida todo.

6) El sistema electoral aplicado será el que beneficia a los viejos partidos del régimen. Es un proceso hecho para ellos. En la convención, casi no habrá nuevos partidos por las condiciones proscriptivas para juntar las firmas, más aún en pandemia. A independientes, les será muy difícil presentarse para juntar las firmas. Ni qué hablar para hacer campaña, donde solo estarán los viejos partidos en la franja de televisión.

O sea, con todas estas restricciones no se trata de una asamblea ni libre ni soberana, sino ultra limitada, con el objetivo de cambiar el papel de la constitución, pero en los hechos que se siga gobernando para las grandes empresas y las multinacionales, mientras la crisis es descargada sobre el pueblo trabajador.

1) Una Asamblea Constituyente de esta manera puede decidir sobre cualquier tema con tal de asegurar la satisfacción de las demandas de manera completa, sin ningún veto de quórums mayoritarios que buscan restringir la voluntad popular. Es decir, no tiene limitaciones de ningún organismo que niegue sus resoluciones.

2) Debe ser sin Piñera, sin este régimen y sin ninguna limitación de las instituciones actuales, ampliamente rechazadas por la población. Podrá decidir sobre cualquier cosa por mayoría simple sobre todos los temas que considere necesarios, como por ejemplo, nacionalizar el cobre y los recursos estratégicos bajo control de sus trabajadores para ponerlos al servicio del conjunto de la población trabajadora.

3) Debe involucrar a la juventud, con derecho a voto y a ser electos representantes desde los 14 años de edad. También pueden ser electos los dirigentes sociales y sindicales, los pueblos originarios y las mujeres.

4) Los representantes serían elegidos 1 cada 20.000 electores, con posibilidad de revocabilidad del mandato si lo traicionan.

Estos objetivos pueden lograrse con unidad y la fuerza de trabajadores, estudiantes, mujeres y pobladores en lucha, con paros efectivos convocados desde los Sindicatos y las grandes centrales como la CUT y Mesa de Unidad Social, retomando el camino de la movilización y la huelga general para que se vaya Piñera y conseguir una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que ponga en cuestión todos los problemas del país.

¿Por qué queremos participar de las elecciones del proceso constituyente?

Y después de todo lo que te contamos, seguramente te preguntarás por qué pedimos tu ayuda para instalar una voz de las y los trabajadores en esta instancia.

Decimos que es una trampa la convención mixta y constitucional, y luchamos por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana mediante la movilización del pueblo trabajador.

 Sin embargo, son millones quienes confían en triunfar mediante el plebiscito. Por eso acompañaremos la lucha por el Apruebo, pero marcando claramente que nuestra lucha es por la Asamblea Constituyente.

Por eso, estamos pidiendo tu apoyo con tu firma, para que podamos presentar una voz y una fuerza alternativa de las y los trabajadores, independiente a los empresarios y los viejos partidos.

Queremos presentarnos en el proceso para instalar una voz para luchar por algunas medidas fundamentales:

  • Salario y pensiones mínimas de $500.000, acorde al costo de la canasta básica familiar.
  • Fin a las AFP. Por un sistema de reparto público, tripartito y solidario, gestionado por trabajadores y jubilados.
  • No queremos más trabajadores de primera, segunda y tercera categoría, por eso debemos pelear por poner término al subcontrato, al contrato de obra y faena, honorarios y a contrata.
  • Por un sistema nacional de salud público y gratuito. Educación pública, gratuita, democrática y no sexista, y que esté al servicio de los trabajadores y el pueblo.
  • Desmilitarización del Wallmapu y derecho a la auto-determinación del pueblo mapuche. Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre. Basta de represión. Libertad a los presos políticos mapuche y de la revuelta. Juicio y castigo a los responsables civiles y uniformados de los asesinatos, violaciones y represión bajo estado de excepción y toque de queda. Disolución de Fuerzas Especiales y Carabineros de Chile, basta de impunidad, represión y criminalización.
  • Nacionalización del cobre y de los recursos naturales y estratégicos, sin pago y bajo gestión del pueblo trabajador y control de las comunidades. Todos esos recursos hoy saqueados por multinacionales debe estar al servicio del pueblo trabajador.

Si se imponen medidas de este tipo, probablemente tendrá la oposición violenta de los grandes empresarios. Por ello es urgente desarrollar asambleas y coordinadoras en los lugares de trabajo, estudio y calles, asambleas y organizaciones territoriales. Estas instancias de auto-organización, son las que permitirán llevar adelante las medidas descritas arriba, en el camino de derrotar la resistencia de los grandes empresarios. Que esta organización sea la base para la lucha por un gobierno de las y los trabajadores que le arrebate a los poderosos las riquezas que se han adjudicado con la explotación y el trabajo de millones.

¡Apoya esta perspectiva!

Ayúdanos con tu firma para legalizar la Izquierda Anticapitalista de Trabajadores
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Pueblo mapuche

Ante la represión y militarización en el Wallmapu ¡Derecho a la autodeterminación!

Durante la revuelta del 18 de Octubre la bandera mapuche (Wenufoye) fue enarbolada en las movilizaciones como la expresión de la rebelión ante un país de 30 años de abusos. La cuestión mapuche es un conflicto histórico que trasciende fronteras, culturas y Estados. Sin embargo, durante estos últimos días hemos visto ataques racistas organizados por grupos ligados a organizaciones latifundistas y grupos de extrema derecha de La Araucanía, en complicidad con el gobierno de Piñera a través del Ministro del Interior Víctor Pérez (UDI), en desmedro de las demandas de los presos políticos mapuche en huelga de hambre.

La dictadura militar fortaleció la militarización, represión y pobreza en La Araucanía tras imponer el decreto de Ley 701, el cual fortalece las ganancias de las forestales. Se trata de la política del saqueo de latifundistas y empresarios que están detrás de los grandes negocios forestales, la agricultura y el latifundio para criminalizar, perseguir y aleccionar al pueblo mapuche ante sus legítimas demandas históricas y ancestrales.

Sin embargo, los gobiernos de la Concertación perpetuaron la herencia de la dictadura, quienes mediante leyes ambiguas para el pueblo mapuche mantuvieron la Ley Antiterrorista, modificada cosméticamente el año 1991 y aplicada el 2001 contra comuneros mapuche

Ante los ataques racistas contra comuneros mapuche durante el sábado 1 y domingo 2 de agosto, a manos de grupos organizados a través de organizaciones latifundistas y grupos de extrema derecha de la región de La Araucanía junto con las amenazas de la Multigremial Nacional y la Confederación Nacional de Transporte de Carga con un paro nacional de camioneros, necesitamos preparar la defensa. Estos ataques no los podemos dejar pasar, si no nos movilizamos en contra de estos ataques racistas y antimapuche la represión estatal se fortalecerá.

Por un paro nacional en solidaridad

Es necesario responder con movilización a través de una gran alianza obrera y popular, donde la unión estratégica del pueblo mapuche y la clase trabajadora abran la posibilidad de la expropiación a las grandes industrias bajo control de las comunidades  mapuche y los trabajadores, pelea que va directamente relacionada a la lucha por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.

Quienes adherimos a la Izquierda Anticapitalista de los Trabajadores estuvimos enfrentando la brutalidad policial y la represión en las calles junto a miles, fuimos parte de asambleas territoriales e impulsamos comités de auto organización en varias ciudades. Hoy, nos queremos legalizar para lograr ser una voz que luche por los intereses de trabajadores, pueblo mapuche, mujeres y jóvenes.

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¡Qué no decidan los mismos!

Apoya con tu firma una alternativa de trabajadores para el proceso constituyente

Queremos legalizar la Izquierda Anticapitalista de los Trabajadores para presentar candidaturas que no teman decir que el proceso constituyente al que quieren llevarnos deja afuera a las grandes mayorías y veta demandas sociales ¡No podemos permitir que decidan siempre los mismos!

Estamos en plena pandemia, con medidas de restricción social y de desplazamiento, en un estado de cuarentena en diversas ciudades del país. Sin embargo, para poder constituir nuevos partidos políticos o sacar firmas como independientes, y tener una voz de las y los trabajadores frente al escenario que se avecina, el Servicio Electoral (SERVEL) ha puesto miles de trabas a las nuevas alternativas, mientras favorece a los viejos partidos del régimen en un hecho completamente anti-democrático.

Para los viejos partidos hay posibilidad de refichajes, que sabemos se ha prestado para todo tipo de maniobras fraudulentas. Para los nuevos partidos que quieren inscribirse, se mantienen las normas establecidas por la Ley de Partidos sin considerar las condiciones excepcionales que atravesamos con el Covid-19. Lo que significa que, simplemente, muchos quedarán fuera.

Aunque sean millones quienes no se sienten identificados con los partidos tradicionales, y detestan a este Gobierno, de igual forma, este régimen quiere excluir las nuevas voces y alternativas. ¡No lo permitiremos! por eso vamos por miles de firmas.

Necesitamos 7 mil firmas en la

Súmate a esta campaña para presentar una voz y una fuerza alternativa de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud, y llevar las demandas de la rebelión que millones protagonizamos en las calles.
Para apoyarnos con tu firma necesitas tener la clave única activada, y si llenas este formulario nosotros te ayudaremos en simples pasos.

¡Luchemos por una verdadera asamblea constituyente, libre y soberana, y levantemos un programa en ruptura contra este régimen y el capitalismo!